♌︎ Leo Cuando hay noticia
Llamas a tu casa cuando tienes algo que contar.
Y cuando no la tienes no llamas, y entonces pasan doce días, y luego te da apuro llamar precisamente porque han pasado doce días, así que pasan quince. Es un bucle tonto y llevas metido en él desde el verano. Además tú llamas bien: llamas largo, con gracia, cuentas las cosas con voces, y cuelgan contentos. El problema no es la calidad de la llamada; es el calendario.
Casa cuatro, la de las paredes y los que están dentro de ellas. Y hoy, último día del mes, es de esos días en que a la gente le da por hacer recuento de quién ha llamado.
Hoy llama sin noticia. Cinco minutos, sin nada que contar, y eso es exactamente lo que hay que decir nada más descolgar: «no pasa nada, llamaba y ya».
Te van a preguntar tres veces si estás bien. Aguanta las tres.