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El mismo cielo, tres lecturas

La Bruja de Guardia

La que te cuida. Colleja y cariño, en ese orden.

lunes 24 de agosto de 2026 · 7:30

Marte lleva desde el día once en Cáncer y hoy, primer lunes de verdad, se le nota lo que tiene de bueno: la semana no arranca en el correo, arranca en casa. Marte en Cáncer no pelea de frente, defiende; y lo que defiende son los tuyos, tu sitio y tu hora de cenar. Con el Sol ya en Virgo desde ayer, la mezcla es rara y buena: ganas de proteger lo tuyo más ganas de tenerlo ordenado. Aprovechadla hoy, que dura poco. Hoy pinchan: Capricornio y Acuario. Hoy respiran: Cáncer y Tauro. La Bruja opina: «Los grupos de WhatsApp con nombre gracioso duran exactamente lo que dura el viaje».

La Frase Pincho · 7:30
«Le dijiste que sí a tres horas suyas y que no a una hora tuya.»
♊︎ Géminis horoscopo.gratis

♑︎ Capricornio El marcador

Llevas todo el verano apuntando quién ha hecho más en tu casa.

No en un papel, claro. En la cabeza, que es donde se llevan las cuentas que no se pueden auditar. Quién bajó la basura las dos semanas de agosto. Quién se quedó cuando el otro se fue. Quién organizó lo del coche, quién llamó al del seguro, quién puso la lavadora el sábado que hacía cuarenta grados. Y hoy, primer lunes de vuelta, ese marcador tuyo va a salir a cobrar. No con una bronca: con una frase pequeñita, dicha de lado, mientras hacéis otra cosa. «Claro, como yo he estado aquí todo agosto.»

Y esa frase hace exactamente lo contrario de lo que quieres. Tú quieres que se note. Con esa frase lo que se nota es que llevabas la cuenta.

Marte anda por tu casa siete, la del otro, y ahí lo que hace es poner el cuerpo por delante de lo tuyo: defiendes, proteges y no dices lo que necesitas. Lleva así desde el once de agosto y hoy toca el pico.

Así que hoy, dos cosas. Primera: no cobres. Ni una indirecta, ni un suspiro largo, ni un «ya lo hago yo» con retintín. Segunda: por la noche, cuando estéis sentados, dilo entero y sin marcador: «Este mes he llevado yo la casa y me ha costado. No te lo reprocho, te lo cuento.»

El reconocimiento no se cobra en pequeñas dosis, Capricornio. Se pide una vez, en voz alta, y ya está.

♒︎ Acuario La hora de comer

Es el primer día y ya has comido delante de la pantalla.

Volviste con la teoría entera: este año sí, media hora, salir a la calle, no mirar nada. Y son las dos y cuarto y tienes el táper abierto al lado del teclado, contestando cosas que aguantaban perfectamente hasta las tres.

Casa seis: lo de todos los días, lo que nadie aplaude y a la vez lo que te construye la semana.

Hoy no, que hoy todavía puedes. Levántate, sal del sitio donde trabajas y come en otro. Aunque sea en un banco de la calle y aunque solo sean veinte minutos.

♓︎ Piscis Hasta el viernes nada

Es lunes y ya has decidido que hasta el viernes no se disfruta.

Lo has hecho sin darte cuenta, como cada septiembre: has puesto el gusto al final de la cola y has llenado los cuatro días de delante de cosas que hay que hacer.

Tu casa cinco es la del rato bueno, y hoy la tienes abierta.

Ponle hoy fecha y hora a una cosa que te apetezca, y que sea esta semana: martes, miércoles, da igual. Escríbela en el calendario con el mismo tamaño que lo demás.

♈︎ Aries El presupuesto que no pides

Llevas tres meses conviviendo con una cosa rota que se arregla con una llamada.

La persiana que sube torcida, el grifo, la puerta que no cierra bien desde mayo. Y cada vez que aparece delante piensas «tengo que pedir presupuesto», y lo piensas con la misma intensidad y el mismo resultado desde antes del verano.

—Es que no sé a quién llamar. —Se lo preguntas hoy a la persona de la portería, que es exactamente para eso.

Marte está en tu casa cuatro —las paredes, lo tuyo, el sitio donde duermes— y ahí lo que trae es ganas de meterle mano a las cosas. Hoy tienes el empujón que llevas sin tener desde mayo, y este empujón caduca.

Manda hoy este mensaje, tal cual: «Hola, ¿podrías pasarte a ver una cosa y darme presupuesto sin compromiso esta semana?». Y si no tienes a quién mandárselo, dedícale diez minutos a conseguir el número. Diez, no la tarde.

Vivir con algo roto sale barato el primer mes y carísimo el cuarto: te cobra en pequeñito cada vez que pasas por delante.

♉︎ Tauro Los fáciles primero

Tienes doscientos correos y vas a empezar por los que no importan.

Los de las suscripciones, los de «te lo reenvío por si acaso», los de la gente que escribe para que conste que ha escrito. Los vas a despachar en cuarenta minutos con la sensación buenísima de estar avanzando, y a las once todavía no habrás abierto el único que va en serio.

Bueno, miento: sí lo has abierto. Lo has abierto, lo has leído entero y lo has dejado sin marcar como leído para que te siga pesando.

Casa tres: lo que se escribe, lo que se contesta y en qué orden.

Hoy al revés. El difícil primero, antes del segundo café, y con tres líneas basta. Luego ya barres el resto.

El orden en que abres el correo el lunes es el orden que va a tener tu semana entera.

♊︎ Géminis Tres horas y una

Le dijiste que sí a tres horas suyas y que no a una hora tuya.

Esa mudanza, ese favor, ese acompañarle a lo del papeleo: tres horas de tu tiempo dadas sin pestañear. Y la cosa tuya, la que llevas desde junio esperando un hueco, la de una hora, esa la has ido cancelando tú sola, tres semanas seguidas, y con la sensación de que no pasaba nada porque no le fallabas a nadie.

Tu casa dos es la de lo que crees que vales. Y ahí tienes un precio puesto que no has revisado en años: el tiempo de los demás vale y el tuyo es el relleno.

Hoy no te pido que digas que no a nadie. Te pido algo más pequeño: coge esa hora tuya, ponla en el calendario de esta semana con nombre y hora concreta, y trátala como tratarías el favor de otro. Si alguien te propone algo encima, contesta lo que contestarías si fuera un compromiso con otra persona: «esa hora la tengo cogida».

Que sea tuyo no lo hace opcional, Géminis.

♋︎ Cáncer Empieza una tuya

Hoy puedes empezar algo que sea tuyo, no un encargo.

Ayer te dije que mandaras el mensaje que llevabas en borradores desde el jueves. Si lo mandaste, ya sabes lo que se siente al quitarse una piedra de encima; y si no, mándalo esta mañana y seguimos.

Porque hoy hay más. Marte lleva desde el once en tu signo, en tu casa uno, y eso es lo más parecido a tener el depósito lleno un lunes. Lo que suele pasar es que ese empuje se te va entero en resolverle la vuelta al resto del mundo: la lista de la compra de casa, el correo que le falta a otro, la reserva que no ha hecho nadie.

Hoy no. Coge la primera hora del día, la mejor, y ponla en algo que sea tuyo y solo tuyo. Después ya atiendes.

Nunca te sobra energía, Cáncer: se te va antes de llegar a ti porque tú te pones la última en la lista.

♌︎ Leo Lo que vas a dejar

Ya has decidido que este curso dejas una cosa y no lo has dicho.

Lo decidiste en algún momento de agosto, tumbado y sin dramatismo, y desde entonces lo llevas encima como un secreto administrativo. La clase, el cargo del grupo, ese compromiso de los jueves que aceptaste en octubre y que ya no te dice nada.

Casa doce: lo que se cierra y lo que no se cuenta todavía.

No hace falta anunciarlo en ningún sitio. Solo díselo hoy a una persona, para que exista fuera de tu cabeza. Y cuando lo digas, no te justifiques.

♍︎ Virgo El excel del grupo

«Es que si no lo hago yo, no lo hace nadie.» Es tu mes: pruébalo.

Tienes el excel del viaje, la lista de los cumpleaños, el enlace de la casa rural del año pasado y el número de teléfono del sitio donde comisteis en junio. Tu grupo funciona porque tú eres la memoria externa de siete personas, y llevas años dando ese servicio gratis y sin que nadie lo mencione.

Marte anda por tu casa once, la de los tuyos, y esta semana pide algo que a ti te cuesta horrores: soltar el mando.

Hoy, en el grupo, escribe esto: «Yo esta vez no organizo. ¿Quién lo coge?». Y luego aguanta el silencio. Va a durar más de lo que te gustaría y no se va a caer el mundo. Y si en ese grupo hay una Libra, dale tiempo, que lo coge, aunque primero pregunte tres veces qué opina todo el mundo.

Ser imprescindible no es un elogio: es un puesto sin sueldo del que además no te puedes ir de vacaciones.

♎︎ Libra Te buscan a ti

¿Cuánta gente te ha escrito hoy antes de las diez?

Ayer te di sin anestesia por lo del verano contado de más, y hoy toca lo otro, que también es verdad y lo cuentas menos. Es el primer día de vuelta y ya te han escrito tres personas para preguntarte dónde estaba aquello, cómo se hacía lo otro y si te acuerdas del nombre del que llamó en julio. Y tú has contestado a las tres en diez minutos, como siempre.

Casa diez: el curro y lo que la gente cree de ti. Lo que dice ese cajón de mensajes de esta mañana es muy concreto: eres el sitio al que se va cuando hay que resolver algo rápido.

Hoy, dos cosas y las dos pequeñas. Una: apúntalo. Literalmente, en una nota, «24 de agosto: tres personas antes de las diez». Dentro de dos meses, cuando estés convencida de que aquí nadie se fija en ti, vas a necesitar leer esa nota. Dos: contesta hoy un poco más despacio, que también te lo puedes permitir.

Que te busquen no es una carga añadida: es la prueba de una cosa que nunca te crees cuando te la digo.

♏︎ Escorpio La página cuarenta

Ese libro lo dejaste en la página cuarenta y sabes exactamente por qué.

No fue el calor ni la falta de tiempo. Fue que en esa página había algo que te tocó una tecla, y en vez de seguir, cerraste el libro y te pusiste con otra cosa. Y ahí sigue, con el billete de metro haciendo de marcapáginas.

Tu casa nueve es la de las ideas grandes, la de lo que uno decide que se cree. Y a ti ese terreno no te da miedo por difícil: te da miedo por lo que puede cambiarte.

Hoy, veinte páginas. Solo veinte, esta noche, con el móvil en otra habitación. Y si vuelve a picarte lo mismo, apúntalo en el margen en vez de cerrarlo.

Lo que dejas a los dos tercios del camino no se queda quieto: se convierte en una cosa pendiente que además ya no recuerdas por qué te importaba.

♐︎ Sagitario Devuélvelo esta semana

Te dejaron su casa, su coche o su turno y todavía no has hecho nada.

Y no lo has hecho por mala persona, que ya sé que no. Lo has hecho porque en tu cabeza «ya se lo devolveré» ocupa el mismo sitio que devolverlo, y porque quien te lo dejó te dijo «no es nada» y tú te lo creíste, que es lo peor de todo.

Marte está en tu casa ocho, la de lo que se comparte y no se pone por escrito. Ahí es donde se guardan los favores, y ahí es donde se pudren si tardan.

Hoy, elige una: una comida, una botella decente, una tarde ayudando en lo que sea, o simplemente el mensaje diciendo lo que hizo por ti con nombre y apellidos. Y ponle fecha esta semana.

Los favores no caducan, pero sí se enfrían. Y un favor frío se acuerda igual de bien que uno caliente, solo que ya no da gusto.